A la Ponferradina sólo le quedan dos balas: la de este sábado ante la Cultural, que si no se malgasta, podría dar utilidad a la de la recámara de cara a la última jornada en Sestao conservando opciones de quedar campeona de grupo y ascender a Segunda División.
La Deportiva ha llegado donde está por méritos propios. Cierto. Pero cierto es también que a lo largo de esta temporada ha fallado más de la cuenta y no ha sabido imponer autoridad en momentos clave de la misma, con demasiados errores evitables que han impedido al conjunto berciano tener ahora más puntos en su casillero.
Sí, el rival también juega; también la Primera Federación, y más en concreto este grupo, es una competición muy dura e igualada; pero no menos cierto es que, para ser un firme candidato al ascenso directo, se necesita una solidez que la Deportiva no ha tenido durante la temporada. Puede que muchos no entiendan este comentario cuando el equipo blanquiazul está segundo en la tabla, ya clasificado para el play off y con opciones de ascender directamente. Pero seamos sinceros, ¿cuándo el sueño del ascenso matemático comenzó a tener realmente visos de realidad?
No es lo mismo partir con el objetivo claro del ascenso directo, que hacerlo con el de clasificarse para el play off como primario y el de estar en Segunda tras quedar primero como colateral. Si bien la Ponferradina cuenta con una gran plantilla y cuerpo técnico, estamos en nuestra humilde opinión ante un equipo "en crecimiento" que viene desarrollando un enorme trabajo y esfuerzo como bloque, consiguiendo el objetivo real de principio de temporada: estar en el grupo de cabeza para el play off.
Ahora bien. Fútbol es fútbol, y el escenario que se nos presenta en las últimas dos jornadas de liga reúne tensión, suspense, expectación... cualquier cosa es posible. Y hay que aprovecharlo. Por eso tanto el equipo y el cuerpo técnico, como el club y la afición deben estar preparados mentalmente para lo bueno y para lo no tan bueno. Pues si se llegan a frustar las opciones de ascenso directo, quedaría una fase de playoff donde esta Deportiva tendría mucho que decir.
Habrá quien dirá que este análisis es derrotista. Nada más lejos de la realidad. Es realista y la Ponferradina debe estar fuerte mentalmente no sólo para el sábado, sino para la última jornada. Pues no hay que olvidar que Andorra, Real Sociedad B y Nàstic también aprietan, y es importante quedar lo mejor clasificado posible de cara al playoff, en caso de evaporarse la posibilidad del ascenso por la vía rápida.
Por eso, como decía el técnico Javi Rey al término del encuentro de la pasada jornada en Zubieta, El Toralín ha de ser este sábado una auténtica 'caldera'. Y a buen seguro que lo será. Pero a parte de corazón también hace falta cabeza para ganar, e impedir que la Cultural logre su objetivo en el feudo berciano, dejando todo el suspense para la última jornada.
Ya llegados hasta aquí, la Deportiva tiene que hacer -y puede hacerlo- lo que no ha hecho en varios momentos clave de la liga: no fallar. La presión será insoportable para ambos conjuntos, pero mayor para los blanquiazules, por todo lo que implicaría no ganar. Pero la Deportiva tiene una de las mejores aficiones, y eso se tiene que notar... y se va a notar.
A por todas. Fuerza y honor. ¡Aúpa Deportiva!






















