Los agentes medioambientales del Bierzo, Laciana y La Cabrera amenazan con dejar las guardias desde el 12 de octubre
El colectivo denuncia que el actual sistema de turnos es “inoperativo, ineficaz e insuficiente” y reclama a la Junta una reforma urgente

Los agentes medioambientales del Bierzo, Laciana y La Cabrera han lanzado un serio aviso a la Junta de Castilla y León: si no se alcanza antes un acuerdo para modificar el actual sistema de turnos, dejarán de realizar guardias a partir del próximo 12 de octubre.
Los representantes del colectivo trasladaron su protesta frente a la Delegación Territorial de la Junta en Ponferrada, donde denunciaron que el operativo de vigilancia y prevención continúa dependiendo, en buena medida, del esfuerzo personal de los propios agentes.
Los trabajadores consideran que el actual sistema de turnos no permite responder adecuadamente ante situaciones de emergencia y lo califican de “inoperativo, ineficaz e insuficiente”. Además, advierten de que los problemas que quedaron evidenciados durante los grandes incendios forestales de 2022 siguen sin resolverse.
“Parece que la Junta no ha aprendido nada”, señaló el agente medioambiental de La Cabrera, Iñaki López Cantón, durante la concentración.
Incendios simultáneos y falta de medios
Los agentes aseguran que la situación volvió a quedar patente durante la tormenta eléctrica del pasado mes de junio, cuando se registraron múltiples incendios simultáneos en una misma noche.
A juicio del colectivo, el hecho de que las consecuencias no fueran mayores no responde a una mejora sustancial del operativo respecto a 2022, sino a que las condiciones meteorológicas fueron más favorables.
“Ahora estábamos peor que el año pasado”, sostienen los representantes de los agentes, que consideran necesario modificar el sistema de guardias para garantizar una respuesta eficaz ante episodios de incendios y otras emergencias medioambientales.
La protesta podría extenderse a toda Castilla y León
La movilización, iniciada en las comarcas del Bierzo, Laciana y La Cabrera, cuenta ya, según sus impulsores, con el respaldo de agentes de otras zonas de la provincia de León.
El colectivo pretende que la reivindicación trascienda el ámbito provincial y se extienda al conjunto de Castilla y León si la Junta no atiende sus demandas.





















