La revista La Curuja publica un nuevo número con un homenaje a Pepín el de Olina y un recorrido por la memoria berciana

La revista cultural La Curuja regresa este verano con una nueva edición, la número 35 de su segunda época, manteniendo su cita semestral con los lectores y reafirmando su apuesta por la difusión de la historia, el patrimonio y la identidad de El Bierzo.
Editada desde Noceda del Bierzo, la publicación reúne en este nuevo número diversos trabajos centrados en el paisaje, la cultura y la memoria de la comarca, con la participación de reconocidos autores e investigadores.
La apertura de la revista corre a cargo del periodista y escritor ponferradino Toño Criado, quien firma un recorrido por Noceda del Bierzo evocando el periodo en el que la localidad fue conocida como "la Suiza berciana", una denominación que hacía referencia a la belleza de su entorno natural y al auge que vivió durante las décadas de los setenta y ochenta.
La colaboradora Nanci de Paz, natural de Noceda, inicia una serie de artículos dedicados al Camino de Santiago a su paso por El Bierzo. En esta primera entrega recupera el recorrido jacobeo y las vivencias de los peregrinos tomando como referencia el año 1976.
Entre los contenidos también destaca el trabajo del catedrático de la Universidad de León, Alfonso Fernández-Manso, que acerca al lector a la localidad de Labaniego, en el municipio de Bembibre. A través del estudio de su toponimia, su paisaje y su patrimonio, el autor ofrece una visión detallada de este enclave berciano, acompañada por una selección de acuarelas realizadas por él mismo.
La publicación incorpora además un recorrido por las cabeceras de los ríos Boeza y Tremor, firmado por el ingeniero, periodista y politólogo Pedro Costa Morata. El artículo invita a descubrir parajes de Igüeña y su entorno, combinando la descripción del paisaje con recuerdos y referencias históricas ligadas a esta zona del Bierzo.
El número concluye con un emotivo homenaje a Pepín el de Olina, vecino de Noceda del Bierzo fallecido recientemente. La portada y las páginas finales de la revista están dedicadas a recordar su figura y su legado, en un tributo impulsado por el editor de La Curuja como muestra de reconocimiento y afecto hacia una persona muy querida en la localidad.























