Investigadores de la ULE descubren una prometedora terapia combinada contra una bacteria que causa graves infecciones

El estudio identifica la combinación de dos compuestos para combatir el Staphylococcus aureus, incluso en cepas resistentes a los antibióticos
Investigadores de la Universidad de León (ULE) han descubierto una nueva y prometedora estrategia terapéutica para combatir el Staphylococcus aureus, una bacteria capaz de provocar infecciones graves y difíciles de tratar. Los resultados del estudio, todavía en fase preclínica, han sido publicados este mes en la revista científica MicrobiologyOpen.
Una de las principales dificultades para tratar las infecciones provocadas por esta bacteria es su capacidad para esconderse en el interior de las células humanas. En este entorno intracelular, numerosos antibióticos pierden eficacia al no alcanzar concentraciones suficientes en el lugar en el que se refugia el patógeno.
Este comportamiento puede favorecer la aparición de infecciones persistentes, recaídas y fallos en los tratamientos.
Con el objetivo de encontrar nuevas soluciones, los investigadores realizaron un cribado de 6.297 compuestos ya aprobados o con potencial para su reposicionamiento farmacológico. La finalidad no era únicamente descubrir otro antibiótico, sino identificar tratamientos capaces de actuar eficazmente frente a un modelo de infección intracelular por Staphylococcus aureus.

La combinación de dos compuestos ofrece resultados prometedores
El principal resultado de la investigación ha sido la identificación de una combinación formada por dos compuestos: 5-fluoro-2′-deoxicitidina (5-FdC) y rifapentina.
La rifapentina actúa directamente sobre la bacteria, mientras que la 5-FdC parece modificar la respuesta de la célula infectada. Esta doble acción supone un cambio respecto al enfoque tradicional de los tratamientos, ya que la estrategia no busca únicamente eliminar el patógeno, sino también modificar el entorno celular que utiliza como refugio para sobrevivir.
Los análisis realizados por los investigadores indican que la 5-FdC activa respuestas de estrés, mecanismos de reparación del ADN y cambios metabólicos en la célula hospedadora. Estas modificaciones se asociaron con una reducción de los marcadores bacterianos intracelulares.

Además, la combinación mostró actividad frente a diferentes cepas de Staphylococcus aureus, incluidas algunas resistentes a antibióticos como la meticilina.
Los resultados fueron validados en diferentes modelos experimentales, entre ellos células humanas, larvas de Galleria mellonella y un modelo de infección pulmonar en ratones.
Una nueva vía para combatir las bacterias intracelulares
El trabajo abre una prometedora línea de investigación para desarrollar terapias combinadas frente a bacterias capaces de refugiarse en el interior de las células.
Los investigadores advierten, sin embargo, de que los resultados obtenidos son todavía preclínicos y que la combinación descubierta no constituye actualmente un tratamiento disponible para pacientes.
Antes de una posible aplicación clínica serán necesarios nuevos estudios para analizar aspectos como las dosis adecuadas, la seguridad, la farmacocinética y la eficacia del tratamiento.
La investigación demuestra también el potencial del reposicionamiento de fármacos y de las estrategias terapéuticas de doble diana. Frente a patógenos capaces de esconderse dentro de las propias células humanas, actuar únicamente contra la bacteria puede no ser suficiente, por lo que la combinación de tratamientos dirigidos simultáneamente al patógeno y a su entorno celular podría abrir nuevas posibilidades terapéuticas.





















