Un Ford T de 1922, una joya de la historia del automóvil, se exhibe en el muelle de carbones de la MSP

Los visitantes del muelle de carbones pueden contemplar una auténtica reliquia de la automoción: un Ford T matriculado en 1922, un vehículo contemporáneo a los primeros años de funcionamiento de la central de la MSP y considerado uno de los modelos más influyentes de la historia del automóvil.
El Ford T fue el primer coche fabricado de forma masiva mediante una cadena de montaje, un sistema revolucionario impulsado por la Ford Motor Company que permitió reducir los costes de producción y hacer accesible el automóvil a un mayor número de personas y empresas.
La producción del Ford Modelo T finalizó el 26 de mayo de 1927, aunque la fabricación de sus motores continuó hasta el 4 de agosto de 1941, llegando a producirse cerca de 170.000 unidades adicionales tras el cese de la fabricación del vehículo.
La presencia de este histórico automóvil en el muelle de carbones ofrece a los visitantes la oportunidad de contemplar una pieza única que representa el inicio de la producción industrial moderna y la evolución del transporte durante el siglo XX.





















