La visión de Prada sobre los incendios en El Bierzo: un artículo de 1998 que sigue vigente casi 30 años después

En marzo de 1998, el empresario y referente berciano José Luis Prada publicó en la prensa un artículo titulado "Mi verdad sobre los incendios en el Bierzo", en el que lanzaba una dura reflexión dirigida a las instituciones y a la sociedad sobre el problema de los incendios forestales en la comarca.
Prada comenzaba reconociendo que llevaba más de una década guardando sus observaciones, hasta que la gravedad de la situación —con más de cincuenta incendios en una sola semana— le empujó a exponer sus propuestas.
Entre sus principales ideas, defendía que la repoblación debía hacerse con mano de obra local, cuidando y desbrozando el monte de forma continuada para evitar que la maleza se convirtiese en combustible. “Si los vecinos participan en el trabajo, sentirán la repoblación como suya y la cuidarán”, afirmaba.
Criticaba también la plantación de pinos en el Bierzo, apostando en su lugar por especies autóctonas como castaños, robles, encinas o acebos, que enriquecen el suelo y embellecen el paisaje. “Lo importante no es plantar mucho y rápido, sino plantar bien y para siempre”, defendía.
Además, proponía que el dinero destinado a maquinaria pesada se invirtiera en crear empleo en los pueblos, dando trabajo a personas desempleadas y manteniendo viva la economía rural.
Prada lamentaba que, si se hubiese respetado la masa forestal autóctona y las plantaciones anteriores, “los pinos, aunque no me gusten, hubiesen producido más riqueza que el carbón” y estarían aún generando recursos sin necesidad de “implorar ayudas”.
Cerraba su carta con un mensaje que hoy sigue resonando: el deseo de que las generaciones futuras puedan sentirse orgullosas de su tierra y no vean desaparecer el patrimonio natural que define al Bierzo.
Este texto, escrito hace 27 años, ha vuelto a circular estos días por la actualidad de los incendios que afectan a la comarca, recordando que, pese al paso del tiempo, muchas de sus reflexiones siguen sin respuesta.

















