Volver a Noticias

CCOO decide no firmar un convenio sectorial de la pizarra que “castiga a quien enferma, empobrece a quien trabaja y deja intactos todos los abusos empresariales”

"El texto que se plantea firmar UGT y la patronal no incluye avances en materias clave como la reducción de la jornada laboral, la mejora de las condiciones de prevención o el reconocimiento de nuevos derechos sociales", se afirma desde el sindicato.

Comisiones Obreras de Industria ha decidido no firmar el nuevo convenio colectivo del sector de la pizarra en Castilla y León, tras haberlo debatido en asambleas abiertas con su afiliación. La decisión responde al "grave retroceso que supone el texto propuesto, que consolida recortes en derechos laborales y en protección de la salud sin introducir mejoras significativas".

Desde el inicio del proceso negociador, CCOO ha venido "alertando de esta situación", denunciando "con claridad el enfoque regresivo de la patronal y su negativa a negociar mejoras reales". La organización ha reiterado que los convenios "deben servir para avanzar en condiciones laborales y no para degradaras".

"El texto que se plantea firmar UGT y la patronal no incluye avances en materias clave como la reducción de la jornada laboral, la mejora de las condiciones de prevención o el reconocimiento de nuevos derechos sociales. Por el contrario, contempla recortes significativos, como el retraso en el cobro de los complementos en caso de baja médica. En el caso de enfermedad profesional, el complemento solo se abonaría a partir del día 90; en los accidentes de trabajo, no se pagaría hasta el día 21; y en las bajas por incapacidad temporal, no se cobraría complemento hasta pasados 90 días. Aunque la propuesta inicial planteaba retrasarlo hasta los 181 días, la versión final sigue suponiendo una pérdida clara de derechos", se detalla desde CCOO.

El sindicato añade que "en materia salarial, la subida prevista es del 11 % en tres años —un 4,5 % en 2025 y un 3,75 % en 2026 y 2027—, pero sin carácter retroactivo, lo que en la práctica implica regalar meses de trabajo a las empresas sin compensación alguna. El único incremento adicional es el del plus de absentismo, que se eleva de 12,29 a 14,74 euros diarios, únicamente durante el primer año del convenio y con la condición de no haber tenido ninguna falta injustificada. Se trata, en definitiva, de un incentivo más vinculado al control disciplinario que a la mejora de las condiciones salariales".

Durante las reuniones de negociación, CCOO presentó diversas propuestas "orientadas a mejorar la calidad del empleo y proteger la salud de la plantilla, entre ellas la reducción de jornada, el derecho a 16 horas anuales para el acompañamiento de familiares mayores, la inclusión de diez minutos diarios dentro del horario laboral para que las personas trabajadoras puedan retirarse la ropa contaminada con sílice, el reconocimiento del tiempo de comida como jornada efectiva y la creación de una figura de delegado provincial de prevención por sindicato. Ninguna de estas medidas ha sido aceptada. En la reunión del 26 de mayo, la patronal mostró su inmovilismo centrando el debate exclusivamente en el absentismo laboral y culpabilizando a la plantilla de las bajas médicas, sin presentar datos ni estudios rigurosos, y sin abordar ninguno de los problemas estructurales del sector".

CCOO recuerda, además, que en el convenio anterior "se incluyeron compromisos sociales como la puesta en marcha de ludotecas en el medio rural para fomentar la conciliación y el arraigo de la población joven, una medida que nunca llegó a aplicarse y que ha desaparecido del actual texto. La falta de voluntad negociadora se manifiesta también en el rechazo frontal a cualquier medida que suponga un avance social o una mejora efectiva en las condiciones laborales".

El sindicato considera que este convenio "sale prácticamente gratis a la patronal. No contempla ninguna mejora estructural, no garantiza la protección de la salud laboral, no reconoce derechos nuevos y, además, impone retrocesos en coberturas esenciales. Todo ello se plantea en un sector de alta siniestralidad y riesgo como es el de la pizarra, donde los niveles de exposición a sustancias como la sílice y las condiciones de trabajo duras y exigentes hacen imprescindible una regulación garantista".

Para CCOO, los convenios no pueden utilizarse para retroceder en derechos. "No vamos a firmar un acuerdo que castiga a quien enferma, empobrece a quien trabaja y deja intactos todos los abusos empresariales”, ha señalado Felipe Fernández Blanco, responsable comarcal del sector y representante en la mesa negociadora. “Los convenios están para mejorar la vida de quienes sostienen con su esfuerzo diario el empleo en nuestras comarcas, no para convertir la salud en una moneda de cambio”, ha añadido.

Más noticias...