Vega de Espinareda acogerá el primer "bosque laboratorio" de Castilla y León para combatir plagas

Vega de Espinareda será el escenario del primer bosque laboratorio de Castilla y León, una innovadora apuesta por la investigación forestal que busca hacer frente a los efectos del cambio climático y las enfermedades emergentes en los pinares. Esta iniciativa pionera forma parte del proyecto PLANFORLAB, que desplegará una red de espacios similares en puntos clave del norte peninsular.
El bosque laboratorio, que ocupará unas 25 hectáreas, se diseñará como un entorno permanente para el estudio y la experimentación forestal. Al menos dos parcelas estarán cerradas y dedicadas exclusivamente a ensayos técnicos, en los que se analizará el estado del suelo y la detección precoz de plagas. Se aplicarán técnicas de manejo forestal avanzadas y se utilizarán plantas mejoradas genéticamente por su resistencia a amenazas como el nematodo del pino, el hongo fusarium o la banda marrón.
La coordinación de los trabajos estará en manos de FAFCYLE (Federación de Asociaciones Forestales de Castilla y León), con el apoyo técnico de la Fundación General de la Universidad de Valladolid (FUNGE UVa) y la colaboración activa de la Asociación Forestal de León.
Además de su función investigadora, este bosque servirá como espacio formativo y demostrativo para propietarios forestales, técnicos y gestores públicos. El objetivo: transferir conocimiento y promover prácticas que refuercen la resiliencia de los montes ante el cambio climático.
El proyecto PLANFORLAB no se limita a León. La red de bosques laboratorio también incluirá emplazamientos en Ponteareas (Pontevedra) y Albiztur (Guipúzcoa), formando un corredor científico-forestal entre Galicia, Castilla y León y el País Vasco.























