La Diputación refuerza la carretera de Peñalba con más de un millón de euros para prevenir nuevas riadas

La Diputación de León ha finalizado las obras de emergencia en la carretera LE-5238, principal acceso a Peñalba de Santiago, con una inversión cercana a los 186.000 euros destinada a reparar los daños provocados por las últimas riadas y reforzar la seguridad de la vía. A esta actuación se suma otro proyecto, actualmente en ejecución, dotado con 830.000 euros, que busca minimizar el impacto de futuros arrastres de agua y sedimentos.
El vicepresidente primero y responsable del Área de Infraestructuras, Roberto Aller, acompañado por el vicepresidente cuarto, Luis Alberto Arias, y el teniente de alcalde de Ponferrada, Iván Alonso, ha visitado la zona para recepcionar las obras ya concluidas y comprobar el avance de los nuevos trabajos preventivos.
La intervención de emergencia, iniciada en diciembre de 2025 y finalizada el pasado mes de abril, ha permitido recuperar un tramo de 220 metros de la carretera que había resultado seriamente afectado por las crecidas del arroyo de Peñalba.
Además de retirar los materiales acumulados por las riadas, los trabajos han incluido la construcción de un cuenco amortiguador para reducir la fuerza del agua durante las avenidas, la ejecución de un muro de escollera para proteger tanto el cauce como la plataforma de la carretera y la renovación del firme con una nueva capa de aglomerado asfáltico.
La actuación también ha contemplado el acondicionamiento de otros 300 metros de vía deteriorados por el tránsito de maquinaria pesada, así como la limpieza de los sistemas de drenaje, el perfilado de taludes, la reposición de la señalización y la instalación de nuevas barreras de seguridad.
Paralelamente, la Diputación está desarrollando una segunda actuación con una inversión de 830.000 euros, que consiste en la instalación de tres grandes pantallas de contención capaces de retener piedras, ramas y sedimentos antes de que alcancen la carretera. Este sistema permitirá que el agua continúe su curso mientras frena los materiales sólidos arrastrados por las lluvias torrenciales, reduciendo así el riesgo de nuevos cortes de tráfico.
Durante la visita, Roberto Aller destacó que el objetivo es ir más allá de una reparación puntual y apostar por soluciones duraderas que garanticen el acceso a uno de los enclaves patrimoniales más importantes de la provincia.




















