El PSOE carga contra el Gobierno de Ponferrada por retirar el embarcadero del Sil sin haber logrado los permisos para su uso

El Grupo Municipal Socialista de Ponferrada ha cargado con dureza contra el equipo de gobierno tras la retirada del embarcadero flotante instalado en el paseo del río Sil, al considerar que la actuación pone de manifiesto la falta de planificación del Ejecutivo municipal.

Los socialistas califican la situación de "auténtico chiste" y aseguran que el embarcadero ha tenido que ser retirado al no contar con la autorización necesaria por parte de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil para su utilización. A su juicio, este episodio resume la gestión desarrollada durante los tres años de mandato del actual equipo de gobierno.

Desde el PSOE recuerdan que el Partido Popular y Coalición por El Bierzo descartaron el proyecto de playa fluvial impulsado durante el anterior mandato para sustituirlo por una actuación de menor envergadura, centrada en un embarcadero flotante y la adecuación de unos 400 metros del paseo del río.
Los concejales socialistas sostienen que el nuevo proyecto fue presentado como una alternativa superior, aunque consideran que la realidad ha demostrado lo contrario al no poder ponerse en funcionamiento por carecer de los permisos necesarios. Asimismo, critican que se hayan destinado cerca de 400.000 euros a una infraestructura que, por el momento, permanece sin uso.
El principal grupo de la oposición también pone el foco en las declaraciones realizadas recientemente por el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, quien aseguró en una entrevista radiofónica que el servicio de alquiler de piraguas podría estar operativo el próximo mes de septiembre. Para el PSOE, estas afirmaciones resultan contradictorias con la retirada del embarcadero y cuestionan si el regidor conoce la situación administrativa del proyecto o si está generando expectativas que no se ajustan a la realidad.
Además, denuncian que, una semana después de haber sido desmontada, la plataforma continúa depositada en la orilla del río, ofreciendo, a su juicio, una imagen de abandono impropia de una actuación financiada con fondos públicos.
El Grupo Socialista considera que este nuevo episodio evidencia una gestión marcada por la improvisación y la falta de planificación. En este sentido, sostiene que primero se renunció a un proyecto que consideran de mayor potencial para sustituirlo por otro más limitado y que, además, no ha podido entrar en funcionamiento por no disponer de la autorización administrativa correspondiente. Con todo ello, el PSOE concluye que la situación del embarcadero refleja, en su opinión, la forma de gobernar del actual equipo municipal.






















