La Escuela Taller de Ponferrada impulsa labores de prevención de incendios y recuperación ambiental en San Andrés de Montejos

La Escuela Taller Municipal "Pablo Voces" de Ponferrada continúa desarrollando actuaciones de mejora y conservación del medio rural con una nueva intervención en San Andrés de Montejos, centrada en la prevención de incendios forestales y la recuperación de espacios naturales de alto valor ambiental.

El concejal responsable de la Escuela Taller, David Pacios, ha destacado que estos trabajos se han llevado a cabo en colaboración con la Concejalía de Medio Rural y con la participación activa de los pedáneos y Juntas Vecinales de las zonas afectadas. Las actuaciones han sido ejecutadas por los participantes del Programa Público Mixto de Empleo-Formación (PPMEF) La Tebaida, dentro de los proyectos de intervención forestal programados por el Ayuntamiento de Ponferrada.

La actuación se ha desarrollado en el entorno de un antiguo castro y su mirador, un espacio caracterizado por el abandono progresivo de antiguos pastos y cultivos de secano durante las últimas dos décadas. Esta situación ha favorecido la aparición de una vegetación diversa, adaptada a las distintas orientaciones y condiciones de las laderas.
Entre los trabajos realizados destaca la recuperación y ampliación de un sendero que rodea el castro, aumentando su anchura para crear un recorrido perimetral completo que facilite el acceso y la vigilancia de la zona. Asimismo, se han llevado a cabo labores forestales en diferentes áreas del monte, especialmente en la ladera norte-noreste, donde se asienta un robledal en fase intermedia de desarrollo.

Las tareas han consistido en la eliminación de vegetación arbustiva, como escobas, brezos y jaras, mediante desbroce manual y mecánico, además de la poda de ramas inferiores de los robles y la retirada selectiva de rebrotes en las zonas más densas. En otras laderas con presencia de encinas, madroños y masas mixtas de matorral también se han efectuado desbroces adaptados a las características específicas del terreno.

Según explican los responsables del proyecto, estas actuaciones persiguen un doble objetivo. Por una parte, mejorar la accesibilidad para vehículos y equipos de extinción en caso de incendio. Por otra, favorecer la evolución del robledal hacia un bosque maduro, con ejemplares de gran porte capaces de generar una cubierta arbórea que limite el crecimiento de vegetación arbustiva en el sotobosque, reduciendo así la acumulación de combustible vegetal y el riesgo de propagación de incendios.
El proyecto contempla además una segunda fase de actuación dentro de aproximadamente cinco años, cuando está previsto realizar un aclareo selectivo de robles para favorecer el desarrollo de los ejemplares más vigorosos y consolidar la transformación del espacio forestal.





















