VIDEO | Nace La Tarasca de San Antonio para recuperar la vida vecinal y las fiestas del barrio tras 25 años de ausencia
La nueva asociación vecinal quiere convertirse en la voz del barrio, impulsar la participación ciudadana y devolver a San Antonio el protagonismo social que tuvo durante décadas

El barrio de San Antonio quiere volver a encontrarse consigo mismo. Tras más de dos décadas sin fiestas patronales y en un momento en el que las iniciativas vecinales han ido perdiendo fuerza, un grupo de residentes ha decidido dar un paso al frente para impulsar una nueva etapa en uno de los barrios más emblemáticos de Ponferrada.
Bajo el nombre de La Tarasca de San Antonio, la futura asociación vecinal nace con el propósito de convertirse en una voz visible para el barrio, canalizar propuestas ciudadanas y recuperar una actividad social que, según sus promotores, se ha ido diluyendo con el paso de los años.
Al frente de esta iniciativa se encuentran Gregorio Esteban y Nancy Rodríguez, presidente y vicepresidenta de la agrupación, respectivamente. Ambos han elegido una fecha cargada de simbolismo para presentar públicamente el proyecto: el inicio de la novena en honor a San Antonio, patrón del barrio.

“Creíamos que el barrio necesitaba una cabeza visible vecinal que ayudara a fortalecer su buena marcha”, explica Esteban. Aunque la presentación coincide con las celebraciones religiosas, los impulsores subrayan que la asociación tendrá un carácter abierto y plural.
“No queremos que tenga un perfil religioso, aunque colaboraremos con la parroquia porque ha sido durante décadas uno de los elementos que más ha contribuido a mantener la unidad del barrio”, señalan.
Recuperar unas fiestas desaparecidas hace un cuarto de siglo
Uno de los principales objetivos de La Tarasca será la recuperación de las fiestas populares de San Antonio, desaparecidas hace aproximadamente 25 años.
La última entidad encargada de organizar los festejos fue la Asociación San Antonio-El Jardín de Santa Marta, una agrupación que con el tiempo dejó de desarrollar actividad. Desde entonces, el barrio ha mantenido la celebración religiosa del patrón, pero sin el programa festivo que durante años reunió a generaciones de vecinos.
Los promotores reconocen que este año no han llegado a tiempo para organizar unas fiestas populares coincidiendo con el 13 de junio, aunque confían en completar próximamente todos los trámites administrativos necesarios para que la asociación pueda asumir ese reto de cara a 2027.
“Queremos que el barrio vuelva a tener fiestas, pero también muchas más cosas”, resume Esteban.
Una “Plazoleta para el Diálogo”
La recuperación festiva es solo una parte del proyecto. Entre las iniciativas planteadas destaca la creación de un espacio permanente de participación ciudadana en torno a la plaza situada frente a la iglesia.
Los impulsores proponen incluso bautizarla simbólicamente como la “Plazoleta para el Diálogo”, un lugar donde los vecinos puedan reunirse periódicamente para exponer necesidades, debatir propuestas y buscar soluciones comunes para mejorar el entorno.
La idea pasa por organizar encuentros regulares en los que se recojan inquietudes y proyectos relacionados con el barrio, desde cuestiones urbanísticas hasta actividades culturales, deportivas o de ocio.
“Queremos pulsar las necesidades reales de la gente, estudiar las propuestas y trabajar sobre ellas. La participación tiene que ser la base de todo”, defiende Esteban.
Un barrio con potencial para crecer
Desde La Tarasca consideran que San Antonio parte de una situación favorable. Destacan que se trata de un barrio cuidado, con servicios consolidados y con espacios de referencia como el Parque del Plantío, al que describen como el auténtico corazón verde de la zona.
Sin embargo, creen que existe margen para dinamizar la vida comunitaria y desarrollar nuevas actividades dirigidas especialmente a los más jóvenes.
“No todos los barrios son iguales y nosotros tampoco lo somos. Tenemos dos colegios y muchos niños. Sabemos que podemos desarrollar actividades diferentes y adaptadas a nuestra realidad”, afirma el presidente de la asociación.
Nancy Rodríguez comparte ese diagnóstico y considera que actualmente existen pocas iniciativas vecinales activas capaces de canalizar la participación ciudadana.
“Creemos que hay potencial para poner en marcha muchas cosas y queremos ayudar a que sucedan”, asegura.
Mirando al futuro
Aunque el proceso de constitución legal de la asociación todavía no ha concluido, sus promotores ya trabajan con la vista puesta en los próximos meses.
El objetivo es consolidar una estructura estable, sumar nuevos socios y comenzar a organizar actividades que devuelvan protagonismo a un barrio que durante décadas fue uno de los más dinámicos de la ciudad.




















