Cerca de 200 vecinos de Fuentesnuevas denuncian el “abandono” del Ayuntamiento de Ponferrada

Alrededor de 200 vecinos de la pedanía de Fuentesnuevas se concentraron este sábado frente al bar Cívico para denunciar lo que califican como “maltrato y abandono” por parte del Ayuntamiento de Ponferrada.
Con pancartas y bombos, y en una protesta que subrayan como ajena a siglas políticas, los asistentes hicieron visible su malestar con mensajes como “El estado general del pueblo es lamentable”, “¿Para cuándo la apertura del bar Cívico?” o “Fuentesnuevas también existe”.
Uno de los participantes, Manuel Fernández Gómez, resumió el sentir general: “El abandono es total de quienes nos gobiernan en el Ayuntamiento. Todos los años contribuimos con casi un millón de euros de IBI y no vemos que nos apoyen en nada”.


Calles deterioradas y falta de inversiones
Entre las principales quejas figura el estado de calles y aceras, con baches que, según denuncian, dificultan el tránsito tanto de vehículos como de peatones. “La zona del Carral está horrible, y no digamos nada si vas a la zona rústica; allí ya ni con un todoterreno se pasa”, afirmó Fernández.
Los vecinos consideran que las competencias y la capacidad económica para acometer las mejoras corresponden al Ayuntamiento, encabezado por el alcalde Marco Morala. “La junta vecinal puede hacer peticiones y cosas menores, pero no tiene financiación. El dinero tiene que aportarlo quien lo tiene”, sostienen.
Tras más de dos años y medio de legislatura, aseguran que en la pedanía “no se ha hecho nada” y critican que el debate político municipal no se traduzca en mejoras tangibles para el núcleo.
Cementerio, bar Cívico y carretera del Canal
La situación del cementerio de Fuentesnuevas, uno de los asuntos más controvertidos del actual mandato, es otro de los puntos que alimenta el descontento vecinal.
Especial mención merece el cierre del bar Cívico, ante el que se desarrolló la concentración. Los vecinos reclaman la licitación de su explotación, mientras la junta vecinal sostiene haber cumplido los trámites que le correspondían.
A estas reivindicaciones se suma el mal estado de la carretera del Canal, cuya competencia atribuyen a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, y que describen como “penosa”.






















