El PSOE critica la gestión del concejal de Comercio por "romper" la unidad del mercado tradicional sin diálogo

El Grupo Municipal Socialista ha cargado duramente contra la decisión del concejal de Comercio del Ayuntamiento de Ponferrada, a quien acusan de haber tomado una medida unilateral que ha generado un profundo malestar entre los comerciantes del tradicional mercado de abastos.
La polémica ha surgido tras la decisión de separar los días de apertura del mercado interior y exterior durante la presente semana, una ruptura con la costumbre habitual de celebrarlo conjuntamente, especialmente en semanas con festivos. Mientras los puestos del mercado interior abrieron el martes, los del exterior se instalaron el miércoles festivo, generando desconcierto y perjuicio económico, según denuncian los afectados.
Desde el PSOE denuncian que no hubo ningún tipo de comunicación oficial ni consulta previa a los vendedores, y aseguran que el propio concejal habría restringido incluso el canal de WhatsApp que servía de único medio de contacto con los comerciantes, bloqueando los mensajes en el momento en que comenzaron a pedirse explicaciones.
La situación ha sido calificada como “insostenible” por el portavoz socialista Olegario Ramón, quien ha acusado al concejal de "imponer sin dialogar" y de “jugar con el sustento de decenas de familias”. Ramón advierte que esta decisión no es un hecho aislado, sino parte de una dinámica preocupante: “La modificación de la ordenanza de los puestos exteriores, con subidas de tasas superiores al 60%, ya fue tumbada dos veces en pleno. Ahora esto. El concejal no aprende”.
Las declaraciones del alcalde, que calificó la decisión como “un experimento”, han contribuido a avivar la indignación del sector. “No se puede experimentar con el trabajo de la gente”, ha sentenciado Ramón, que exige que el Ayuntamiento rectifique de inmediato y abra un verdadero proceso de diálogo con los comerciantes.
El Grupo Socialista reclama al alcalde que asuma su responsabilidad y ponga freno a lo que califican como una “deriva autoritaria” dentro del área de Comercio. “La convivencia y el entendimiento entre los diferentes sectores del mercado no se puede poner en riesgo por decisiones improvisadas. El mercado tradicional funciona porque se ha construido sobre años de colaboración. No se puede destruir lo que sí funciona”, concluyen.





















