Villablino reclama a la Junta una solución definitiva a los desprendimientos de la CL-631 tras el último argayo en Ondinas

El alcalde de Villablino, Mario Rivas, ha reclamado a la Junta de Castilla y León que adopte una solución definitiva para acabar con los continuos desprendimientos de roca en la carretera CL-631, después del último argayo registrado la pasada semana en el entorno del embalse de Ondinas.
Como consecuencia de este nuevo desprendimiento, el carril izquierdo permanece cortado al tráfico entre los puntos kilométricos 40,1 y 40,5, donde se mantiene un sistema de circulación alternativa para garantizar la seguridad de los conductores mientras continúan los trabajos de vigilancia y estabilización del talud.
Rivas considera que la situación exige una respuesta inmediata por parte del Gobierno autonómico y recuerda que, en esta ocasión, los desprendimientos no pueden atribuirse a fenómenos meteorológicos como el deshielo o las lluvias intensas, ya que no se han producido en los últimos días.
La CL-631, principal vía de comunicación entre El Bierzo y Laciana, acumula numerosos episodios de desprendimientos en los últimos años. El más grave tuvo lugar en mayo de 2024, en el municipio de Páramo del Sil, donde un importante argayo obligó a mantener la carretera cerrada durante varios meses. La reparación del talud supuso una inversión de 3,2 millones de euros.
Posteriormente, en enero de 2026, otro desprendimiento registrado en las proximidades de Santa Cruz del Sil obligó a ejecutar una nueva actuación de emergencia, con una inversión cercana a los 600.000 euros.
Tras estas incidencias, la Consejería de Movilidad y Transformación Digital encargó un estudio geotécnico y geológico para evaluar el estado de los taludes situados entre Toreno, Páramo del Sil, Palacios del Sil y Villablino. El informe analizó alrededor de 150 terraplenes y concluyó que 56 de ellos necesitan algún tipo de intervención para reducir el riesgo de nuevos desprendimientos.
Precisamente, uno de los puntos considerados prioritarios es el entorno del embalse de Ondinas, donde se ha producido el último incidente y donde previsiblemente se acometerán las primeras actuaciones de estabilización.
Mientras tanto, la Junta de Castilla y León trabaja con la previsión de reabrir completamente al tráfico este tramo de la CL-631 a partir de este viernes, una vez se garantice la seguridad de la vía. Entretanto, el Ayuntamiento de Villablino insiste en que las intervenciones puntuales ya no son suficientes y reclama una actuación integral que permita poner fin a un problema que afecta de forma recurrente a una de las carreteras más importantes del noroeste leonés.























