Tras el cierre de la fábrica de La Bañeza, UPA CYL reclama a la Junta de Castilla y León que obligue a Azucarera a devolver todas las ayudas públicas autonómicas recibidas en los últimos años.
Los engaños continuos a los que ha sometido la filial de la británica AB Foods a los cultivadores y a las autoridades políticas de esta región, requieren de actuaciones contundentes y ejemplarizantes por parte de Castilla y León.
Primero fue romper la perfecta armonía entre sector productor e industrial haciendo desaparecer el AMI (Acuerdo Marco Interprofesional) en un sector clave como la remolacha que estaba perfectamente organizado. Después no ha hecho otra cosa más que “engañar” y “engatusar” a los cultivadores sobre su apuesta de futuro, con promesas incumplidas bajando precios a su antojo e incluso pagando por debajo de costes, alquilando tierras llegando a precios desorbitados, y paralelamente a estas maniobras “sibilinamente” sacando todo el dinero público posible a las administraciones, especialmente a la Junta de Castilla y León, utilizando a los remolacheros y amparándose en la `engañifa´ de que su única intención era apostar por este cultivo en la región.
Nuestra organización va más allá y recuerda la responsabilidad de esta empresa, que amparándose en el mantenimiento de la actividad, “sugirieron” a las administraciones detraer fondos PAC de otros cultivos para destinarlos a la remolacha y así poder mantener las factorías de la región.
UPA reclama al Gobierno regional que se mantenga fuerte en determinadas actuaciones, y que estudie con los equipos jurídicos de la Junta la posibilidad de que la empresa de origen británico devuelva los fondos y ayudas públicas recibidas procedentes de los bolsillos de todos y cada uno de los castellanos y leoneses.













