La operación, que ha requerido una importante coordinación de diferentes unidades policiales, ha permitido esclarecer un total de 319 hechos delictivos -187 delitos de daños y 32 de desórdenes públicos-. Los investigados se caracterizan por su alto grado de profesionalidad –estudian minuciosamente los horarios y frecuencia de los trenes y la distancia de frenado, y cuentan con todo tipo de herramientas, útiles y llaves maestras-, así como por la itinerancia de sus acciones delictivas. El perjuicio económico por los daños ocasionados asciende a casi 1.500.000 euros.