La CHMS protege captaciones y cauces afectados por los incendios en Anllares del Sil, Voces, Bouzas, Peñalba de Santiago, Carracedo de Compludo y Yeres

La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS) continua con los trabajos de restauración hidrológico forestal de las zonas afectadas por la oleada de incendios del pasado estío en la provincia.
Las actuaciones en ejecución consisten, básicamente, en la construcción de pequeños muros de retención, denominadas albarradas, con madera y/o piedras en cárcavas y torrenteras; y fajinas de troncos y ramas, sujetas con rollizos de madera quemada, con la que se pretende frenar el transporte de sedimentos; retirada de tapones y obstrucciones en puentes y obras de paso; retirada de madera quemada en cauces; y plantaciones y reforestación de bosque de ribera para frenar el transporte de sedimentos.
En la zona del Sil Superior, ya se han protegido las captaciones situadas en Anllares del Sil (Páramo del Sil), Voces (Borrenes), Bouzas, Peñalba de Santiago y Carracedo de Compludo (Ponferrada) y Yeres (Puente de Domingo Flórez), mediante albarradas y fajinas laterales. En algunos casos particulares, como en la captación de agua de Bouzas, se han reforzado las protecciones anteriormente mencionadas mediante técnicas de mulching con paja.
También se han efectuado actuaciones de protección en los cauces, a través de la instalación de albarradas en un total de 34 puntos, la colocación de fajinas en las laderas en 5 emplazamientos y la retirada de material quemado en zonas donde se habían formado tapones. Estos trabajos se han distribuido a lo largo de los cauces situados en los municipios de Borrenes, Ponferrada, Páramo del Sil y Puente de Domingo Flórez.
Cabe destacar que algunas de estas intervenciones se han llevado a cabo en espacios incluidos en la Red Natura 2000, como la ZEPA ES4130022 y la ZEC ES4130117 Montes Aquilanos y Sierra de Teleno, o la ZEPA y LIC ES4130010 Sierra de los Ancares.
En conjunto y por el momento, las actuaciones descritas suponen un total de 228 albarradas instaladas en los cauces y 837 metros de cauce protegidos con fajinas; además de los trabajos complementarios de mulching, más de 1 tonelada, para reforzar la efectividad de las técnicas anteriores; trabajos que han supuesto un notable esfuerzo para el personal adscrito a las brigadas de trabajo, debido a lo abrupto del terreno y a la falta de accesos, según se apunta desde la CHMS, añadiendo que los trabajos se ejecutan, contra reloj, en las zonas en las que se redujo drásticamente la cubierta vegetal, hecho que favorece el flujo de líquidos y sólidos hacia los cauces, con el consiguiente efecto erosivo laminar y la degradación de los ecosistemas fluviales.






















