Villablino se reinventa: nace una industria embotelladora de agua minero-medicinal con proyección internacional y un museo único en España

El municipio de Villablino, en pleno corazón de la Reserva de la Biosfera de Laciana, se convierte en el epicentro de un ambicioso proyecto empresarial, ambiental y cultural que busca transformar el legado minero en una nueva fuente de vida e ingresos para la región. Se trata de una empresa liderada por Ricardo Bartorelli y con colaboración de J. M. Puerto que embotellará agua de manantial minero-medicinal con propiedades terapéuticas, y que impulsará además la creación del primer Museo del Agua de la comarca.
En el corazón de la Reserva de la Biosfera de los Valles de Laciana y Omaña, nace este proyecto con alma, visión y compromiso una empresa leonesa dedicada a la extracción y embotellado de agua minero-medicinal procedente del manantial de Rioscuro, en el municipio de Villablino.
Un proyecto con impacto en el territorio
Con una inversión inicial prevista en la primera fase, de 4,2 millones de euros, la empresa contempla la construcción de una planta embotelladora de última generación, respetuosa con el medio ambiente y adaptada a los estándares de calidad europeos. El proyecto generará en su primera fase 25 empleos directos y más de 80 empleos indirectos vinculados a la construcción, cadena logística, distribución, mantenimiento, proveedores, turismo y servicios locales.
Además, se prevé que la empresa contribuya significativamente a la dinamización del tejido socioeconómico de la comarca, mediante convenios con productores locales, planes de colaboración educativa, y un futuro proyecto de Museo del Agua, que pondrá en valor el patrimonio natural e hídrico del valle.
Proyección internacional y local
La empresa ha diseñado una estrategia comercial con fuerte componente internacional, centrada en el canal retail premium, la exportación europea y un canal propio de venta dentro del mercado local y con distribución ecológica.
Una marca con propósito
El lema de la compañía, “Agua con alma, desde Villablino al mundo”, resume su misión: embotellar salud, origen y naturaleza, al tiempo que se promueve el desarrollo rural y la cohesión territorial en una de las comarcas más afectadas por el cierre de la minería.
Un recurso natural extraordinario
El agua que dará origen a este proyecto nace en Ríoscuro, un enclave natural virgen, que hasta ahora no había sido explotado industrialmente. Su composición química destaca por su alta concentración en bicarbonatos y sulfatos, lo que le otorga efectos digestivos y depurativos, reconocidos por la normativa de aguas minero-medicinales.
Esta pureza natural y su ubicación en un entorno protegido —la Reserva de la Biosfera de Laciana, declarada por la UNESCO— convierten a este recurso en un producto de gran valor añadido, ideal para su comercialización nacional e internacional.
Más que una embotelladora: una apuesta por el territorio
El proyecto nace con una profunda vocación social y territorial: contribuir a la regeneración económica de una ex cuenca minera, y fomentar la repoblación de un valle duramente golpeado por el cierre de explotaciones carboníferas y su despoblación.
“Queremos que este proyecto sea una palanca de cambio real. No se trata solo de generar empleo directo e indirecto, sino de demostrar que, desde lo rural, desde lo auténtico, se pueden crear productos de excelencia y proyectos sostenibles con alma”, señalaron los impulsores del proyecto.
Un museo para contar la historia del agua y del territorio
Además de la planta industrial, la empresa impulsará la creación del Museo del Agua de Villablino, un espacio que será mucho más que una exposición: un centro de interpretación de la hidrogeología de la zona, de la cultura del agua en el medio rural, y de las propiedades terapéuticas de este recurso esencial.
El museo está concebido como una herramienta educativa y turística, con actividades pensadas para centros escolares, universidades, visitantes y población local, generando un nuevo polo de atracción cultural en la comarca.
Un proyecto acompañado desde el primer día
Uno de los valores diferenciales de Aqua Bergidum SL es la implicación que tuvo de la comunidad y del ecosistema institucional. En sus fases iniciales, el proyecto ha contado con el respaldo del Ayuntamiento de Villablino, a través de su alcalde Mario Rivas, y todo su equipo, del que esperamos poder continuar recibiendo soporte en esta nueva y tan importante etapa de desarrollo.
Hoy en día la asesoría técnica de ICECYL, (Instituto para la Competitividad Empresarial de Castilla y León), la cual, a través de la voz de su director territorial, José Manuel Frade, y de todo su equipo, están asesorando y acompañando las etapas de este proceso final, para lograr la integración necesaria para la puesta en marcha.
Debemos también destacar el acompañamiento del grupo de acción local 4valles, el asesoramiento de SECOT quien, desde un primer momento, a través de su presidente José Ignacio Lagartos, y de Julia Del Carmen Rodríguez Alonso, han puesto a disposición todo su equipo de asesores para la realización y verificación de nuestro proyecto.
“Esto no es un esfuerzo aislado. Es un proyecto compartido, que se construye paso a paso gracias al trabajo de mucha gente que cree en el futuro de esta tierra. A todos ellos, una vez más, gracias”
Entendemos que se trata de algo mucho más importante que la implantación de una industria, entendemos que se trata de un renacer de oportunidades para nuestra gente y nuestro valle. Expresaron sus fundadores.
Una llamada a la acción: inversión y apoyo público
En esta etapa de presentación pública, la empresa busca consolidar alianzas clave para su desarrollo: financiación privada, apoyo institucional y colaboración público-privada que permita acelerar las fases de ejecución.
“Invitamos a inversores, administraciones y organizaciones a sumarse a este proyecto que une rentabilidad económica, impacto social y sostenibilidad real”, concluyó el equipo.









