El Club Judo Blume de Ponferrada logra una medalla y recibe un reconocimiento por sus seis décadas de trayectoria
La entidad berciana fue distinguida en el II Torneo de Judo Cadete e Infantil «Vicente Zarza», donde también se reconocieron los 25 años de práctica de un judoka con síndrome de Down que ha alcanzado el cinturón negro, primer dan.

El Club Judo Blume de Ponferrada volvió a destacar en el calendario autonómico de judo con su participación en el II Torneo de Judo Cadete e Infantil «Vicente Zarza», celebrado el pasado sábado 10 de octubre en Villares de la Reina, Salamanca. La expedición berciana acudió a la competición con cinco judokas de categoría cadete y consiguió una medalla para El Bierzo.

La jornada dejó también dos reconocimientos especiales para el club y su familia deportiva. La Federación de Judo y Deportes Asociados de Castilla y León distinguió al Club Judo Blume por su trayectoria y su labor en la enseñanza y promoción de este deporte durante seis décadas. El galardón fue recogido por Alberto Yáñez.

Esta distinción pone en valor el trabajo desarrollado por la entidad en Ponferrada y el conjunto de la comarca, donde el judo se ha convertido en una herramienta de formación deportiva y personal basada en valores como el respeto, la disciplina, el esfuerzo y la convivencia.

Un cinturón negro tras 25 años de superación
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el reconocimiento a un integrante del club por sus 25 años de práctica ininterrumpida del judo y por haber alcanzado el cinturón negro, primer dan.
El deportista, que tiene síndrome de Down, ha mantenido durante un cuarto de siglo su compromiso con el tatami, convirtiendo su trayectoria en un ejemplo de constancia, superación e inclusión a través del deporte.
Alcanzar el cinturón negro exige años de aprendizaje, dedicación y esfuerzo. En este caso, el reconocimiento adquiere un significado especial por una trayectoria que demuestra el valor de la perseverancia y la importancia de facilitar el acceso al deporte en igualdad de oportunidades.
El judo como escuela de vida
Para el Club Judo Blume, ambos reconocimientos reflejan una misma filosofía: entender el judo no solo como una disciplina competitiva, sino también como una escuela de vida en la que el desarrollo personal y los valores tienen un papel fundamental.
La entidad continúa así su labor de promoción del judo en El Bierzo, combinando la participación en competiciones con una vocación educativa e inclusiva que sitúa a las personas en el centro de su actividad.
El resultado deportivo y las distinciones recibidas refuerzan el papel del club ponferradino como referente en la formación de judokas y en la difusión de una práctica deportiva abierta a diferentes capacidades y generaciones.























