VIDEO | La voladura final de Compostilla II derriba la estructura que resistió en febrero
La central térmica de Compostilla II, en Cubillos del Sil, ha completado este jueves uno de los hitos más simbólicos de su desmantelamiento: el derribo definitivo de la base de la chimenea que permanecía en pie tras el intento fallido del pasado mes de febrero.

Tras aquel primer operativo, en el que sí cayeron la parte superior de la estructura, su chimenea gemela y la nave de tolvas, un tramo de casi 82 metros —compuesto por unas 5.000 toneladas de hormigón— resistió la explosión, obligando a replantear la intervención.
En esta ocasión, Endesa ejecutó una nueva voladura empleando 360 kilos de explosivos, suficientes para provocar la caída controlada del bloque restante. La operación se desarrolló bajo un protocolo específico de seguridad, con el perímetro totalmente restringido y vigilado por la Guardia Civil.
El derribo, que congregó de nuevo la atención de numerosos vecinos de la comarca del Bierzo, pone fin a uno de los episodios más llamativos del proceso de clausura de la planta, cuya imagen había quedado marcada por la resistencia inesperada de esta estructura.
Desde la compañía energética ya se había señalado que la incidencia registrada en febrero entraba dentro de los escenarios previstos, si bien durante semanas se analizaron las causas técnicas que impidieron el colapso total en el primer intento.
Con esta actuación, el desmantelamiento de Compostilla II —un complejo industrial de cerca de 375 hectáreas— supera el 90% de ejecución y encara su recta final. La previsión de Endesa es culminar los trabajos a lo largo de 2026, con un enfoque centrado en la sostenibilidad y la economía circular, reutilizando alrededor del 95% de los materiales procedentes de las demoliciones.






















