El Bierzo no necesita titulares complacientes sino personal, planificación y, sobre todo, estabilidad

Desde la Consejería de Sanidad nos tienen acostumbrados a alabar la “buena situación” del Hospital del Bierzo y, en especial, del servicio de Oncología. Pero una cosa es el relato oficial y otra muy distinta la realidad que viven pacientes y profesionales.
Presumen del trabajo hecho para conseguir cuatro oncólogos, nosotros nunca hemos dicho que sea fácil conseguirlos, lo que si decimos, es que ni son suficientes, ni son los que marca la plantilla orgánica. Y la solución, la de siempre, oncólogos desplazados, soluciones provisionales que se venden como normalidad. Cuando la realidad, es otra, la realidad es que ahora en plantilla son tres.
Y Oncología no es una excepción. Muchos servicios del Hospital del Bierzo cojean, y en épocas de huelgas médicas, como ahora, la situación se hace todavía más evidente, controles radiológicos a pacientes oncológicos suspendidos por falta de profesionales para garantizar unos servicios mínimos dignos. Como si un control a un paciente oncológico pudiera esperar.
Así que menos pecho hinchado, menos propaganda y seguir con trabajo real. El Bierzo no necesita titulares complacientes, necesita personal, planificación y, sobre todo, estabilidad. Porque un hospital no se sostiene con discursos, sino con pacientes bien atendidos y profesionales que no dependan del parche, del desplazamiento puntual o de la heroicidad de quienes están al pie del cañón.
















