La castaña del Bierzo afronta otra campaña crítica con cosechas por debajo del 15%
Tres Valles alerta del riesgo de abandono de los sotos y reclama ayudas para recuperar los castañares de Balboa, Trabadelo, Vega de Valcarce y Barjas

La campaña de la castaña vuelve a estar marcada por la preocupación en el Bierzo. La Asociación de Castañicultores Tres Valles, que agrupa a productores de Balboa, Trabadelo, Vega de Valcarce y Barjas, estima que las cosechas de 2025 y 2026 apenas alcanzarán el 15% de lo que sería una producción normal.
El colectivo ha advertido del deterioro que presentan numerosos castaños y sotos de su ámbito, con hojas caídas, erizos vacíos o con poco fruto y castañas que permanecen en los árboles sin garantías de alcanzar un buen desarrollo.
Una situación que viene de años atrás
Los productores recuerdan que los problemas se han acumulado durante los últimos años. La helada de 2017 supuso, según la asociación, un importante punto de inflexión para el sector. Posteriormente se sumó la presencia de la avispilla, mientras que las producciones no han conseguido recuperar los niveles habituales.
Tres Valles advierte de que la situación ya no supone únicamente una mala campaña agrícola, sino que puede comprometer la continuidad de los propios sotos. Mantener árboles y terrenos que apenas generan producción supone un esfuerzo económico que, en muchos casos, puede dejar de resultar viable para los propietarios.
La asociación teme además que la falta de rentabilidad dificulte todavía más el relevo generacional y favorezca el abandono progresivo de los castañares.
Más ayudas para mantener los sotos
Ante este escenario, los castañicultores reclaman una mayor implicación de las administraciones y ayudas específicas para actuaciones de poda, rejuvenecimiento de los árboles, desbroce y limpieza de los sotos.
El colectivo considera que estas labores son fundamentales no solo para recuperar la producción, sino también para conservar el paisaje tradicional y contribuir a la prevención de incendios, reduciendo la acumulación de vegetación en el entorno de los castañares.
También reclaman más investigación para encontrar soluciones a los problemas que afectan al cultivo y lamentan que el respaldo recibido hasta ahora sea insuficiente.
Para Tres Valles, mantener viva la castañicultura supone también proteger la economía y el paisaje de los pueblos del Bierzo. Por ello, pide que se adopten medidas concretas antes de que el deterioro de los sotos alcance un punto en el que su recuperación sea mucho más complicada.






















