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Del oro de Roma al litio del siglo XXI: un investigador de la ULE analiza la nueva carrera mundial por los recursos estratégicos

Investigadores buscando oro en un arroyo en León

La lucha por el control del litio, las tierras raras, el cobre o el wolframio tiene más puntos en común con la expansión del Imperio romano de lo que podría parecer. Esa es la principal conclusión del investigador de la Universidad de León (ULE) Javier Fernández Lozano, quien, tomando como referencia los escritos de Plinio el Viejo, establece un paralelismo entre la explotación minera de hace dos mil años y la actual competencia geopolítica por las materias primas esenciales para el desarrollo tecnológico y energético.

Vista panorámica de Las Médulas en León, España, con montañas y vegetación.

El estudio sostiene que la búsqueda del oro fue uno de los motores del crecimiento de Roma, del mismo modo que hoy el acceso a minerales estratégicos condiciona las relaciones internacionales y la posición de las grandes potencias.

Las Médulas, testigo de una riqueza milenaria

Fernández Lozano recuerda que Plinio el Viejo ya describía cómo los romanos llegaban a “penetrar en las entrañas de la tierra” impulsados por la ambición de obtener oro, una actividad que tuvo una enorme importancia en el noroeste de Hispania.

Territorios como Asturia, Gallaecia y Lusitania se convirtieron en grandes centros productores, dejando un legado arqueológico y paisajístico que todavía hoy puede contemplarse en enclaves únicos como Las Médulas, en la provincia de León.

Granos de oro sobre una superficie arenosa con reflejos brillantes

Litio, cobre y tierras raras: los nuevos recursos estratégicos

Según el investigador de la Escuela de Minas de la ULE, el escenario internacional actual reproduce muchas de aquellas dinámicas históricas, aunque con nuevos protagonistas y nuevos minerales.

El litio, el níquel, el cobre, el cobalto, el wolframio o las tierras raras son hoy indispensables para la fabricación de vehículos eléctricos, energías renovables, dispositivos tecnológicos y equipamiento para la industria de defensa.

"Su control condiciona cada vez más las relaciones internacionales y alimenta nuevas formas de competencia geopolítica que recuerdan, en muchos aspectos, a antiguas dinámicas coloniales", explica Fernández Lozano.

Además, advierte de que muchos de estos recursos se concentran en un número reducido de países, lo que provoca un importante cuello de botella tanto en su extracción como en su procesamiento y aumenta su valor estratégico.

El oro recupera protagonismo

El estudio también analiza el renovado papel del oro en la economía mundial. La guerra de Ucrania, los conflictos en Oriente Medio y la incertidumbre financiera han impulsado a numerosos bancos centrales a incrementar sus reservas, mientras que la demanda internacional ha llevado el precio del metal precioso a máximos históricos.

De este modo, el oro vuelve a desempeñar un papel fundamental como activo refugio, recuperando parte del protagonismo que ya tuvo durante la época romana.

Historia, geología y geopolítica

El trabajo, realizado en colaboración con Enrique Ferrari, de la Universidad Internacional de La Rioja, combina historia, geología, arqueología y análisis geopolítico para plantear una reflexión que sigue plenamente vigente.

La investigación se pregunta hasta dónde está dispuesta a llegar la humanidad para garantizar el acceso a los recursos que sustentan su poder, una cuestión que, según Fernández Lozano, ya preocupaba a Plinio el Viejo hace veinte siglos.

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