La lluvia ofrece un respiro en la lucha contra los incendios en El Bierzo

Tras tres semanas de incendios forestales que han puesto en jaque a la comarca del Bierzo, las primeras precipitaciones comienzan a dejarse notar en distintos puntos del territorio. Aunque desiguales según la zona, las lluvias han supuesto un alivio esperado por vecinos y brigadas, especialmente en el norte, donde el fuego de Anllares del Sil —aún en nivel 2 de peligrosidad— empieza a mostrar signos de contención.
Los equipos de extinción aprovecharon la jornada de ayer para enfriar los perímetros y reducir focos activos, una tarea en la que el apoyo meteorológico ha resultado decisivo. “Es una ayuda muy necesaria en un momento crítico”, reconocen fuentes municipales, que confían en que la combinación de agua y descenso térmico contribuya a doblegar los frentes más agresivos.
Sin embargo, la preocupación persiste en la montaña central leonesa, donde el incendio de Fasgar, Colinas e Igüeña sigue siendo el más grave. Su expansión hacia Tremor de Arriba y Espina de Tremor mantiene la alerta, con medios terrestres y aéreos desplegados de forma prioritaria.






















