Daniel Cabañas, el joven maquinista de 31 años que soñaba con conducir trenes de alta velocidad y falleció en el accidente de Urda
El trabajador de Renfe se encontraba en la fase final de su formación para incorporarse a la conducción de trenes AVE. Su fallecimiento junto al maquinista titular, Antonio Acedo, ha provocado numerosas muestras de condolencia.

Daniel Cabañas Cob, de 31 años, es una de las víctimas mortales del grave accidente ferroviario ocurrido el miércoles 28 de octubre en Urda (Toledo), donde un tren AVE de Renfe colisionó por detrás contra un convoy de Iryo que permanecía detenido en la vía.
El joven viajaba en la cabina del tren de Renfe junto al maquinista titular, Antonio Acedo Meneses, que también perdió la vida en el siniestro.
Daniel estaba cumpliendo uno de sus principales objetivos profesionales: convertirse en maquinista de trenes de alta velocidad. Según las informaciones publicadas sobre su trayectoria, en marzo de este año había conseguido dar el salto a la formación específica para conducir estos convoyes y se encontraba en las últimas fases de su habilitación práctica.
Su vinculación con el sector ferroviario comenzó antes de incorporarse a la conducción. Había trabajado en el mantenimiento de trenes de alta velocidad, pasando por instalaciones como los talleres de Santa Catalina, en Madrid, y por empresas como Thyssenkrupp y Suez.
En 2021 se incorporó a Renfe. Durante su trayectoria profesional acumuló experiencia en Rodalies de Cataluña y en los servicios de Cercanías de Madrid, antes de iniciar su formación para dar el salto a la alta velocidad.
Consternación por su fallecimiento
La muerte de Daniel Cabañas y de su compañero Antonio Acedo ha provocado una profunda conmoción entre familiares, amigos y compañeros de profesión.
Ambos tenían vínculos con la localidad madrileña de Leganés, cuyo Ayuntamiento expresó sus condolencias y mostró su respeto ante la tragedia.
También antiguos profesores y compañeros han trasladado mensajes de recuerdo en las redes sociales, destacando su vocación ferroviaria, su pasión por los trenes y su trayectoria profesional.
La historia de Daniel representa una de las muchas vidas truncadas por el accidente ferroviario de Urda, una tragedia que ha golpeado al sector ferroviario y a numerosas familias de todo el país.
Daniel Cabañas había conseguido acercarse al sueño de su vida: conducir trenes de alta velocidad. Un sueño que quedó truncado en el accidente de Urda.






















