FOTOS | O Cebreiro vuelve a rendirse al Santo Milagre con una multitudinaria procesión y misa
Más de 2.000 personas se dieron cita en el santuario de Santa María A Real para participar en una de las romerías religiosas más arraigadas entre Galicia y El Bierzo

O Cebreiro volvió a convertirse este miércoles en punto de encuentro para cientos de fieles con motivo de la celebración del Santo Milagre, una de las citas religiosas más tradicionales de este enclave de la montaña lucense. La jornada reunió a una multitud en torno al santuario de Santa María A Real, con una procesión y la tradicional misa mayor.

Desde primera hora, numerosos peregrinos y devotos fueron llegando hasta O Cebreiro. El interior del templo se llenó de fieles que encendieron velas antes de acompañar a la imagen de la Virgen en la procesión.

La comitiva recorrió el entorno del santuario entre tambores, trompetas y muestras de devoción, hasta llegar a la explanada donde se celebró la misa mayor a las 13:00 horas. La celebración contó con una importante presencia de vecinos, familias y peregrinos llegados desde distintos puntos de Lugo y también desde El Bierzo y la provincia de León.
Una tradición que une Galicia y El Bierzo
El 9 de septiembre, jornada dedicada al Santo Milagre, es una fecha especialmente señalada en O Cebreiro. La tradición religiosa está vinculada al conocido Milagro Eucarístico de O Cebreiro, que la tradición sitúa en la Edad Media, y al cáliz que se conserva en el santuario. La Diócesis de Lugo señala precisamente el 8 y el 9 de septiembre como las fechas principales de las fiestas de Santa María A Real.

La romería mantiene además un marcado carácter interprovincial. Históricamente, la celebración ha atraído a numerosos fieles tanto de Galicia como de León, convirtiendo O Cebreiro en un punto de encuentro entre ambos territorios.

Mercado, gastronomía y ambiente festivo
La jornada religiosa estuvo acompañada por el tradicional mercado instalado en los alrededores del santuario, con puestos de productos, recuerdos religiosos y gastronomía, además de las habituales pulpeiras.
La música también estuvo presente durante la celebración, contribuyendo al ambiente festivo de una jornada que, un año más, combinó religión, tradición y convivencia.
La celebración del Santo Milagre volvió así a demostrar la fuerza de una tradición que continúa reuniendo a miles de personas a lo largo de sus jornadas principales y que mantiene a O Cebreiro como uno de los grandes centros de peregrinación y devoción popular de la montaña lucense.






















