Las ayudas extraordinarias a los carburantes podrían finalizar el 30 de junio y encarecer gasolina y gasóleo

Las ayudas extraordinarias aplicadas a los carburantes en España tienen, por el momento, fecha de finalización. Salvo que el Gobierno apruebe una nueva prórroga, las medidas vigentes para contener el precio de la gasolina y el gasóleo dejarán de aplicarse el próximo 30 de junio de 2026.
Entre las bonificaciones que expiran se encuentran diversas reducciones fiscales y ayudas extraordinarias impulsadas para mitigar el impacto de la subida de los precios energéticos derivada de la inestabilidad internacional y del encarecimiento del petróleo en los mercados.
De no renovarse estas medidas, a partir del 1 de julio los carburantes volverían a estar sujetos a su fiscalidad ordinaria, lo que podría traducirse en un aumento del precio final que pagan los consumidores en las estaciones de servicio.
El Ejecutivo había mantenido estas ayudas con el objetivo de amortiguar el impacto económico sobre familias, trabajadores y empresas. Sin embargo, distintos organismos internacionales, entre ellos la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), han expresado en diversas ocasiones sus reservas sobre la continuidad de las ayudas generalizadas al consumo energético, defendiendo medidas más focalizadas en los sectores más vulnerables.
A pesar de la posible desaparición de algunas bonificaciones, el Gobierno mantiene actualmente abiertas líneas de apoyo específicas para determinados sectores profesionales especialmente afectados por el coste de los combustibles. Entre ellos se encuentran los transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores, que continúan beneficiándose de ayudas al gasóleo profesional.
Estas bonificaciones pueden alcanzar hasta 20 céntimos por litro para los consumos realizados hasta el próximo 30 de junio, fecha a partir de la cual también deberá definirse si continúan vigentes o son objeto de una nueva revisión por parte del Ejecutivo.























