El mapa de Strambotic con la “mejor película rodada en cada provincia” es mucho más que una curiosidad cinéfila: es una invitación al debate. Porque no solo habla de calidad cinematográfica, sino de identidad, memoria y paisaje.
¿Qué título representa mejor a cada territorio? ¿El más premiado, el más popular o el que convirtió un rincón concreto en icono cultural? El cine no solo retrata lugares, también los transforma en mito.
Más allá de estar o no de acuerdo con cada elección, el mapa confirma algo evidente: España es puro plató natural. Y cada provincia guarda una historia capaz de proyectarse en la gran pantalla.























